¿Mejor sólo que mal acompañado?
“Me tomo el subte siempre para ir a trabajar”, dice María, una señora que espera en la estación Acoyte de la línea A. Ella vive en Caballito hace 20 años y viaja dos veces al día para ir hasta el microcentro. “Ahora ya me acostumbré, pero entre las estaciones Pasco y Alberti siempre se apaga la luz en el interior del vagón. Si prestás atención se puede ver, en ese momento, una estación clausurada”.
Las autoridades del subte aseguran que, originalmente, allí se iba a construir la estación pero que el terreno no servía y lo planificaron como se encuentra hoy día. Lo misterioso es que parece que en esa estación intermedia hay dos trabajadores de la construcción sentados, con las piernas colgando sobre las vías y miran pasar a los viajantes. Ellos habrían muerto en un derrumbe durante las obras. Se dice que son de origen italiano y que nadie ha reclamado por sus cuerpos.
María, al principio tenía mucho temor y prefería tomarse otro transporte. Pero con los años, el tráfico fue aumentando y cada vez tenía que salir más temprano de su casa. Se armó de fuerzas y retomó la rutina del subte. Ahora le perdió el miedo. En realidad, cada vez que los ve, se llena de angustia: “sus caras son muy tristes y con la mirada perdida”. ¿Buscaran que alguien devele la verdadera historia? ¿Esperarán que alguien investigue las posibles pruebas sepultadas entre medio de las estaciones?
¿Viste alguna vez un unicornio?
Todos hablan del unicornio. Su nombre resuena en leyendas, en mitos, en cuentos y hasta en canciones. Pero, ¿qué características tiene esta criatura?
La historia siempre nos contó que se trata de un animal mítico con cuerpo de caballo y cuya particularidad reside en un cuerno en el centro de su frente. Dicen que es en dicho cuerno donde residen sus grandes poderes, ya que si es reducido a polvo, es capaz de curar cualquier tipo de herida y hasta de alargar la vida. Por lo tanto, se cree que en su cuerno radica su pensamiento.
Sin embargo, muchos, sobre todos los más racionalistas, piensan que las leyendas sobre el unicornio tienen su origen en el encuentro de los antiguos viajeros con antílopes, cuyos cuernos vistos de perfil pueden parecer uno solo.
El perro rata de San Telmo
Una noche de invierno no tuvimos mejor idea que salir a caminar por Plaza Dorrego. Cigarrillo de por medio, charlábamos sobre lo lindo que puede ser Buenos Aires cuando se lo sabe recorrer. Y mientras hablábamos, nos reíamos y caminábamos, nos acercamos a un árbol. Fue entonces cuando vimos una enorme rata que atravesaba la plaza de izquierda a derecha. No dijimos nada, pero ambos sabíamos que era algo extraño, más que nada por el tamaño del animalito. Continuó la noche fría y nosotros nuestras vidas.
Hace dos meses fuimos a la casa de la abuela de Mati, ella nos contó que una vez, cuando la ciudad recién empezaba a poblarse tener una mascota era imprescindible. Por ese entonces lo más común era tener un perro. Cuentan que en esa época una mujer que vivía sola adoptó un perro que cuidaba y alimentaba como si fuera su propio hijo, pero un día esa mascota se escapó y no volvió a la casa nunca más. Sin embargo, los vecinos dijeron que volvieron a verlo merodeando por el barrio, pero ya no era la misma mascota dulce que solía ser…. Ahora era una especie de rata gigante con una doble fila de dientes, agresivo y solitario. Desde entonces que la gente dice verlo por los recovecos de San Telmo, siempre así….solitario, agresivo, mostrando los dientes y con los ojos encendidos…pero nadie puede atraparlo…
Creo que eso fue lo que vimos, por eso no dudamos en creerle a la abuela de Mati. Además nos quedamos con un montón de dudas, por ejemplo: ¿cómo fue que este noble animalito se transformó en una especie de bestia? ¿USTEDES qué piensan?
¿El joven solidario o el falso médico?
Frustración, delirio, venganza, solidaridad, bondad son los elementos que se mezclan en está misteriosa y oscura historia que circula por los pasillos del Hospital de Clínicas, ubicado en la Av. Córdoba al 2000. Es el mito de Pascual Colombo, un joven robusto y pelado, que solía pasar horas y horas en el establecimiento.
¿Por qué este hombre pasaba tanto tiempo en este Hospital? ¿Qué lo atraía?
Conocé las historias que circulan por todo Buenos Aires.
La voz del mismísimo Pascual:
Él argumentaba que su estadía en el Hospital se debía a que quería acompañar a todos aquellos enfermos que carecían de una familia.
El motivo de su solidaridad: su madre había muerto a causa de una explosión de vesícula y él no había podido estar con ella, ya que hacía unos años había dejado su provincia natal para venir a Bs.As a cumplir su sueño de ser médico. Por lo tanto, sentía la imperiosa necesidad de ayudar a todos aquellos enfermos. Afirmaba que acompañarlos para él era terapéutico.
Otras voces:
Muchos empleados del hospital dicen que Pascual había llegado a Bs. As para estudiar medicina, sin embargo se vio obligado a trabajar para sobrevivir y tuvo que empezar a dejar de lado el estudio. Cuando su madre falleció se sintió sumamente culpable por no haber llegado a ser médico y así poder ayudar a su madre.
Totalmente quebrado y desequilibrado, comenzó a asistir todas las noches al Hospital de Clínicas, donde en la oscuridad operaba de vesícula a los pacientes internados.
Calluela recuperó las distintas versiones existentes entorno a este mito urbano.
"El Imperio de la Pizza"
Se trata de una clásica pizzería, si no es la más clásica y tradicional de la ciudad. En“El Imperio de la Pizza”, ubicada en Corrientes y Federico Lacroze, se mezcla un público diverso: pasajeros del ferrocarril Urquiza, usuarios de la línea "B" del subterráneo o de la gran cantidad de colectivos que tienen paradas en los alrededores, floristas que tienen los puestos en las cercanías, o simples transeúntes que deciden tomar un café en ese lugar.
Lo curioso de esta pizzería es que está abierta las 24 horas. Y he aquí el punto principal de esta leyenda, ya que entrada la medianoche, los mozos que trabajaron durante todo el día se retiran para dejarle el turno a tres mozos que serán los encargados de “atender” el lugar hasta las 7 de la mañana.
El creador de esta antigua pizzería fue José Carames, un español visionario que decidió abrir las puertas del lugar en 1947. Con el paso del tiempo, José forjó una amistad muy fuerte con tres clientes de su negocio, con quienes años después pasaba horas y horas en este lugar, compartiendo sus vidas y anécdotas. A medida que fue pasando el tiempo, la confianza entre los cuatro fue tan grande que José, poco antes de morir, les dejó a cargo el lugar y les hizo jurar que lo cuidarían y lo amarían tanto como él lo hizo.
El tiempo, junto con él se llevó a estos tres hombres, que casualmente fueron enterrados en el mismo lugar del Cementerio de la Chacharita.
Dicen los que saben que estos misteriosos mozos, de aspecto sombrío y con un carácter un tanto parco, no son hombres de carne y hueso, sino que fieles a la promesa que le hicieron a José, se levantan todas las noche de sus tumbas para calzarse los uniformes de mozos y atender a los exigentes y desvelados clientes que piden la famosa pizza de muzzarella o fugazetta. Cuando la ciudad se levanta, las veredas se llenan de gente y las calles de bocinas, los 3 vuelven de donde vinieron, y la famosa pizzería de Buenos Aires vuelve a la normalidad, volviendo a ser una más, pero con la particularidad de siempre.
"Cuidadora de la Plaza Ucrania. Avellaneda"
Durante muchos años, una vecina del barrio de Avellaneda se hizo cargo del cuidado y mantenimiento de este espacio público, ubicado más precisamente en la Av. Belgrano y Arenales. Sin embargo, no se trataba de una cuidadora cualquiera sino de un personaje que quedó impregnado en la historia de este barrio. ¿Por qué? En primer lugar, porque para cuidar la plaza, asistía todos los días vestida de ucraniana (de aquí los rumores de su origen ucraniano). Por otra parte, siempre llevaba un silbato con ella y un bastón con los que llamaba la atención de todo aquel que estuviese pisando el pasto, rompiendo algo, estacionando mal o maltratando algún juego. Y finalmente, pero no menos importante, hacía su labor ad honorem, casi obsesivamente cuidando que todo estuviese prolijo y en perfecto estado.
Hace ya unos años que no se la ve más en la plaza. Algunos dicen que se accidentó de una pierna pero en realidad, nadie sabe exactamente qué pasó con ella. Sin embargo, hace poco, cuando la plaza fue reinaugurada, se pintó un mural que, a modo de historieta, rinde homenaje a esta vecina que durante varios años se hizo cargo del cuidado de esta plaza llamada “Ucrania”
Sin embargo no es más que un hombre de carne y hueso, un vecino, un empresario que decidió hacer algo concreto para ayudar a los demás. Cree en la necesidad de que todos hagamos algo para ayudar a la policía a combatir el delito. Mengano es de los que no piensa permitir que los delicuantes se adueñes de su vida y apela a la colaboración de todos nosotros. Sueña con crear una escuela de superhéroes y así volver a este mundo un lugar más seguro. Patrulla las calles y sale en la tele.
Entre la ficción y la realidad, entre el mito y la historia existe Menganno . El es un superheroe, así lo indica su capa, mascara y escudo. Su motocicleta con sirena y el patrullaje que realiza por las calles de Lanús Este.
Menganno existe, ahora si vos me lo contas y no lo veo, no te lo creo… Calluela retoma historias, mitos, personajes de tu barrio y te los cuenta como nadie.
Twitter:
@Menganno
@CapitanMenganno


